
Se pueden olvidar las ilusiones,
¿Por qué no? Las frases, las veladas,
el vacío reconfortante
el vacío reconfortante
de las calles congeladas
y un silencio mudo, casi cortante,
de todas las canciones
olvidadas.
Se puede olvidar un lienzo desnudo
y si se quiere también, la más bella mirada.
La cercanía del ayer
en imágenes cifrada
y un retazo de verdad donde poder ver
la paz tras un escudo
olvidada.
Se puede olvidar incluso la realidad
ante una presencia, o una ausencia, inusitada.
Escribir, o ver marchar
a una persona amada
y sin embargo, es imposible olvidar
el cielo rojo de una ciudad
olvidada.
Manuel Alejandro Cruz
