viernes, 24 de diciembre de 2010

Microrrelato 2!


Poema eterno


Ahora


Manuel Alejandro Cruz


martes, 21 de diciembre de 2010

Microrrelato!

Sentencia de muerte

Y el Tiempo dijo:
"No todavía..."


Manuel Alejandro Cruz

lunes, 6 de diciembre de 2010

Arrepenti...miento


Siempre llegando tarde...




On the road again, originally uploaded by Daghertu.



"¿Te arrepientes?" me callas,

esperando que responda

también en silencio.


Pero son años, y kilómetros

los que nos separan ahora,

a esa pregunta de su respuesta.


La conozco sin embargo,

todo de ella:

Su gramática, su entonación,


su pronunciación,

hasta reconozco su trazo de tinta

con la forma de tu letra,


porque retumba también en mi cabeza.


La impotencia en este caso

no reside en la incógnita

ni en la respuesta,


sino en una palabra muda,

ignorante de sus consecuencias,

que esta esperando una pregunta


que justifique por fin su existencia.


Manuel Alejandro Cruz


(Gracias a Edu por permitirme publicar su foto aquí sin que él lo supiera)

domingo, 29 de agosto de 2010

Angustia

La ausencia no puede seguir siendo justificada. La angustia tampoco.

"Plantear la pregunta difícil es sencillo,
el simple acto de la voluntad confusa."
W. H. Auden

Luna acolchada


Tengo una angustia
y esa angustia es la vida.

Vida que a su vez es muerte
y angustia que a su vez
es también alegría.

Cuando no me deja dormir
la llevo hasta la ventana
para ver juntos la luna,

y ante su aparente existencia
le sonrío
mientras lloro.

Porque esa sensación de dolor,
que no guarda razón aparente
más que el temor sin razón,

es en extrema instancia
la mayor prueba de que existo
y existí, y existimos
(pasado y presente)
y sobretodo existiremos,

sin saber
ni donde, ni como,
pero sí cuando:
Siempre.

"No tiene sentido"
Me dice la angustia.

"Tú tampoco"
Le respondo.

Y nos reímos.

Manuel Alejandro Cruz

(La luna estaba allí por sorpresa. Puno Van Hvala )

jueves, 24 de junio de 2010

Otro intento

La ausencia está justificada...

"Si sale nunca, la esperanza es muerte.
Si sale amor, la primavera avanza."
Ángel González.


Los alquimistas dicen que la esmeralda es irrompible.
Yo te demostraré que no es cierto.

Verás que con esta máquina, que no es de piedra ni de hierro
sino de mediocre carne humana, corriente,

seré capaz de romper también tu silencio,
tu incredulidad, tu dolor,

y construir a cambio un puente de perlas,
mejor dicho,
de marfil.

Es todo lo que necesitas, es todo lo que quiero.

Y entonces dirán los alquimistas
que los puentes de marfil son irrompibles.

Y tendrán razón.

Manuel Alejandro Cruz

(Muralla del cielo, originally uploaded by Puno Van Hvala.)

martes, 11 de mayo de 2010

Sólo con silencios

El silencio siempre acude al final de... todo.

"Las palabras son para aquellos
con
promesas por cumplir"
W. H. Auden


Bayona, originally uploaded by Puno Van Hvala.



¿Para qué contarte con palabras
lo que podría decirte en silencios?

Para entenderlo basta que abras
el cofre secreto de los misterios,

en cuyo interior, lleno de cartas,
se hayan nuestros nombres verdaderos,

los nombres que no conocemos,
por los que el universo nos llama,

los que usaremos después de muertos

y que no puedo decirte con palabras
sino sólo con silencios.


Manuel Alejandro Cruz

(La foto fué pintada por este servidor)

domingo, 11 de abril de 2010

La luz de la farola

No es una costante sorpresa, no.
La vida es una constante ironía.

"Life remains a blessing
Although you cannot bless"

W.H. Auden



[anochece en el Retiro, originally uploaded by lux87.]



Nadie miraba el reflejo de la lluvia
que marcaba dulcemente la luz de la farola;

los primeros borrachos meaban las esquinas
y la prostituta sin suerte se quedaba sola.

Los jóvenes en los parques charlaban
mientras la noche de a poco se los bebía,

nadie se percataba de la pequeña luna
que entre bruma blanca de sueños se escondía;

ni en el maullido que a cada hora
de una garganta felina nacía y perecía,

o en la estatua que con fríos ojos
era capaz de atravesar el alma más fría.

El licor se derramaba y el ruido hacía eco;
la ciudad en vez de morir, cada noche renacía;

los besos explotaban bajo el olor de la risa,
la pasión y el llanto con tabaco se fundía.

Y arriba las estrellas, que sólo observaban,
no decían nada, prueba de su sabiduría.

Los últimos borrachos meaban las esquinas
cuando el sol asomaba su dorada aureola;

nadie miraba el reflejo de la lluvia
que marcaba dulcemente la luz de la farola.

Manuel Alejandro Cruz

(Gracias a Almu por la hermosa fotografía y por la placentera tarde)