lunes, 6 de diciembre de 2010

Arrepenti...miento


Siempre llegando tarde...




On the road again, originally uploaded by Daghertu.



"¿Te arrepientes?" me callas,

esperando que responda

también en silencio.


Pero son años, y kilómetros

los que nos separan ahora,

a esa pregunta de su respuesta.


La conozco sin embargo,

todo de ella:

Su gramática, su entonación,


su pronunciación,

hasta reconozco su trazo de tinta

con la forma de tu letra,


porque retumba también en mi cabeza.


La impotencia en este caso

no reside en la incógnita

ni en la respuesta,


sino en una palabra muda,

ignorante de sus consecuencias,

que esta esperando una pregunta


que justifique por fin su existencia.


Manuel Alejandro Cruz


(Gracias a Edu por permitirme publicar su foto aquí sin que él lo supiera)

domingo, 29 de agosto de 2010

Angustia

La ausencia no puede seguir siendo justificada. La angustia tampoco.

"Plantear la pregunta difícil es sencillo,
el simple acto de la voluntad confusa."
W. H. Auden

Luna acolchada


Tengo una angustia
y esa angustia es la vida.

Vida que a su vez es muerte
y angustia que a su vez
es también alegría.

Cuando no me deja dormir
la llevo hasta la ventana
para ver juntos la luna,

y ante su aparente existencia
le sonrío
mientras lloro.

Porque esa sensación de dolor,
que no guarda razón aparente
más que el temor sin razón,

es en extrema instancia
la mayor prueba de que existo
y existí, y existimos
(pasado y presente)
y sobretodo existiremos,

sin saber
ni donde, ni como,
pero sí cuando:
Siempre.

"No tiene sentido"
Me dice la angustia.

"Tú tampoco"
Le respondo.

Y nos reímos.

Manuel Alejandro Cruz

(La luna estaba allí por sorpresa. Puno Van Hvala )

jueves, 24 de junio de 2010

Otro intento

La ausencia está justificada...

"Si sale nunca, la esperanza es muerte.
Si sale amor, la primavera avanza."
Ángel González.


Los alquimistas dicen que la esmeralda es irrompible.
Yo te demostraré que no es cierto.

Verás que con esta máquina, que no es de piedra ni de hierro
sino de mediocre carne humana, corriente,

seré capaz de romper también tu silencio,
tu incredulidad, tu dolor,

y construir a cambio un puente de perlas,
mejor dicho,
de marfil.

Es todo lo que necesitas, es todo lo que quiero.

Y entonces dirán los alquimistas
que los puentes de marfil son irrompibles.

Y tendrán razón.

Manuel Alejandro Cruz

(Muralla del cielo, originally uploaded by Puno Van Hvala.)

martes, 11 de mayo de 2010

Sólo con silencios

El silencio siempre acude al final de... todo.

"Las palabras son para aquellos
con
promesas por cumplir"
W. H. Auden


Bayona, originally uploaded by Puno Van Hvala.



¿Para qué contarte con palabras
lo que podría decirte en silencios?

Para entenderlo basta que abras
el cofre secreto de los misterios,

en cuyo interior, lleno de cartas,
se hayan nuestros nombres verdaderos,

los nombres que no conocemos,
por los que el universo nos llama,

los que usaremos después de muertos

y que no puedo decirte con palabras
sino sólo con silencios.


Manuel Alejandro Cruz

(La foto fué pintada por este servidor)

domingo, 11 de abril de 2010

La luz de la farola

No es una costante sorpresa, no.
La vida es una constante ironía.

"Life remains a blessing
Although you cannot bless"

W.H. Auden



[anochece en el Retiro, originally uploaded by lux87.]



Nadie miraba el reflejo de la lluvia
que marcaba dulcemente la luz de la farola;

los primeros borrachos meaban las esquinas
y la prostituta sin suerte se quedaba sola.

Los jóvenes en los parques charlaban
mientras la noche de a poco se los bebía,

nadie se percataba de la pequeña luna
que entre bruma blanca de sueños se escondía;

ni en el maullido que a cada hora
de una garganta felina nacía y perecía,

o en la estatua que con fríos ojos
era capaz de atravesar el alma más fría.

El licor se derramaba y el ruido hacía eco;
la ciudad en vez de morir, cada noche renacía;

los besos explotaban bajo el olor de la risa,
la pasión y el llanto con tabaco se fundía.

Y arriba las estrellas, que sólo observaban,
no decían nada, prueba de su sabiduría.

Los últimos borrachos meaban las esquinas
cuando el sol asomaba su dorada aureola;

nadie miraba el reflejo de la lluvia
que marcaba dulcemente la luz de la farola.

Manuel Alejandro Cruz

(Gracias a Almu por la hermosa fotografía y por la placentera tarde)

miércoles, 31 de marzo de 2010

El paseo de la nada

Porque, como decía Unamuno, todo no es sino nada, nada, nada... y hedionda nada que al soñarla apesta.


"God keep His Oath to Sparrows-
Who of little Love- Know how to starve-"
(690, Emily Dickinson)


- ¿Quién eres?
Me preguntó un día.

- Soy nada- le dije
y me creyó.

Paseamos juntos
por la tarde,
mientras el parque caía.

Detallamos el vuelo de los pétalos
y vimos a los gorriones abrirse.

Más de una vez cerraste los ojos,
me preguntaste por el sueño
y por la ilusión

y te respondí con silencio,
pisando la tierra que pisabas.

Me creíste de nuevo.

Apoyamos la espalda contra el césped fresco;
el cielo nos observaba con curiosidad;
las nubes buscaban formas en nosotros,

nos pusieron nombres.
- Destello- dijo una.
- Paraíso- dijo otra.

Una hoja se desmayó a nuestro lado,
posó su cuerpo inerte
y me preguntaste
qué estaba pensando.

Pinté entonces un castillo
en la palma de tu mano,

y tu, de nuevo,
me creíste.

Luego llego el momento
- Tengo que despedirme-
dije
y una lágrima se aferró a tu mejilla.

- Permíteme-
y la maté frente a ti.

- ¿Quién eres?-
preguntó de nuevo.

- Soy nada- le dije,
y esta vez
no estoy muy seguro
de si me creyó.

Manuel Alejandro Cruz

(Nunca fuimos capaces de cruzarlo, ni tampoco de surcarlo...)

lunes, 8 de marzo de 2010

Istambul


"Y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul"
(Canción del pirata, Jose de Espronceda)



Aquí, hasta el mar es peregrino,
hasta el cielo es extranjero,
e incluso el tiempo es pasajero
y el destino triste inquilino.

Es este perdido rincón del mundo
en realidad un mundo entero,
quién sabe si el verdadero,
sin duda el más profundo.

Cuando llegues aquí, amigo mío,
procura orientarte primero
mirando al sur pesquero
de espaldas siempre al hastío.

Verás a tu derecha la azul mezquita,
burlando al sol con su paz infinita,

y a tu izquierda imponente Santa Sofía,
cuya belleza cualquier dios adoptaría.

Mientras a tus pies medusa dormita,
en lujoso palacio el sultán medita;

a un lado el sol, al otro la luna;
a una lado la tumba, al otro la cuna.

¡Dualidad infinita, existencia pura!
El pirata navega en su velero.
Sin paz yace cada guerrero
muerto sólo por su hermosura.

Sucia y limpia, moderna y antigua,
puerta de cualquier sendero;
ante todo corazón sincero,
obligada a ser siempre ambigua.

A un lado Asia, al otro Europa,
es como la vida, un misterio,
un contraste infinito, lucero
que brilla de cabo a popa.

Si alguna vez llegas a este destino
entenderás que sólo existe un camino,

la dualidad es en realidad fantasía,
una muestra del universo y su ironía.

Luz y oscuridad, muerte y vida,
la única verdad yace aquí, escondida;

E incluso si no existe esperanza alguna,
de pie Estambul resistirá como ninguna.


Manuel Alejandro Cruz
(Sin previo aviso los rayos del sol entraron en la Mezquita Nueva, para deleite de nuestro ojos)